Planeaste tu viaje, reservaste el alojamiento y preparaste las maletas. Todo parece estar listo, pero durante el viaje puede surgir un imprevisto: una enfermedad, un accidente, un problema con el equipaje o una situación que cambie tus planes.
El seguro de viaje puede brindarte asistencia y protección frente a determinados imprevistos que ocurran durante el viaje, de acuerdo con las coberturas, límites, exclusiones y condiciones de la póliza.
Importante: no todos los seguros de viaje incluyen las mismas coberturas ni las ofrecen bajo las mismas condiciones, límites o exclusiones.
Estas son coberturas o asistencias que pueden encontrarse en diferentes productos. Revisa siempre cuáles están incluidas en tu póliza, sus límites, exclusiones y condiciones.
Atención y gastos médicos derivados de una enfermedad o accidente cubierto, hasta los límites establecidos.
Algunas pólizas pueden contemplar medicamentos relacionados con una atención cubierta.
Determinados productos pueden incluir atención odontológica de emergencia durante el viaje.
Algunas pólizas contemplan situaciones de pérdida, daño o demora del equipaje.
Dependiendo del producto, puede existir protección frente a determinadas situaciones que obliguen a cancelar o interrumpir el viaje.
El seguro puede ofrecer canales de asistencia para orientar al viajero frente a situaciones contempladas en la póliza.
Defines el destino, las fechas y las características de tu viaje.
Revisas las alternativas disponibles y las coberturas que necesitas para tu viaje.
Realizas el pago de la prima y recibes la información y los documentos del seguro.
Durante el viaje ocurre una situación contemplada por la póliza.
Utilizas los canales de asistencia indicados y sigues el procedimiento establecido.
La aseguradora presta la asistencia o reconoce el gasto que corresponda, de acuerdo con las condiciones de la póliza.
Defines el destino, las fechas y las características de tu viaje.
Revisas las alternativas disponibles y las coberturas que necesitas para tu viaje.
Realizas el pago de la prima y recibes la información y los documentos del seguro.
Durante el viaje ocurre una situación contemplada por la póliza.
Utilizas los canales de asistencia indicados y sigues el procedimiento establecido.
La aseguradora presta la asistencia o reconoce el gasto que corresponda, de acuerdo con las condiciones de la póliza.
Depende de qué quieres proteger, el lugar, sus contenidos o ambos.
Contra qué riesgos quieres estar protegido.
Una panadería tiene un perfil de riesgo diferente al de una oficina.
Ciudad, zona, riesgo de inundación, vendaval, entre otros.
Compara diferentes alternativas y revisa qué incluye cada una.
Verifica los límites de las coberturas.
Revisa las exclusiones y condiciones de la póliza.
Confirma qué actividades están cubiertas si vas a practicar deportes o realizar actividades especiales.
Verifica los canales de asistencia disponibles en el destino.
Guarda la póliza y los teléfonos de asistencia en un lugar de fácil acceso.
Pregunta qué debes hacer en caso de necesitar atención médica.
Conserva los documentos y comprobantes relacionados con cualquier atención o gasto.
Comunícate con la aseguradora siguiendo el procedimiento establecido.
No asumas que un gasto está cubierto: verifica las condiciones de tu póliza cuando sea posible.
Guarda los soportes de las solicitudes y comunicaciones realizadas.
Contacta a la aseguradora a través de los canales indicados en la póliza.
Sigue las instrucciones del servicio de asistencia.
Conserva facturas, certificados, informes y demás documentos relacionados con el evento.
Pregunta cuáles son los requisitos para solicitar un reembolso o hacer efectiva una cobertura.
Haz seguimiento al proceso y conserva los soportes de las comunicaciones realizadas.
RECUERDA: Viajar seguro no significa que nada pueda pasar. Significa estar preparado para cuando un imprevisto aparezca.
Persona protegida por las coberturas establecidas en la póliza.
Persona que contrata el seguro y asume las obligaciones derivadas del contrato.
Protección que ofrece el seguro frente a los riesgos establecidos en la póliza.
Situación, evento o circunstancia que no está cubierta por el seguro.
Valor que se paga por la contratación del seguro.
Servicio de orientación o ayuda que puede prestar la aseguradora frente a determinadas situaciones cubiertas por el producto.